Noticias

La vitamina D no protege a los preescolares con asma de las exacerbaciones graves

publisher

mcora

Los niños en edad preescolar son los que más sufren de asma. Van más al médico y se hospitalizan más que cualquier otro grupo de edad. La mayoría de sus ataques de asma son causados por virus respiratorios, como los resfriados. Los niños pequeños se resfrían entre seis y diez veces al año, sobre todo en otoño e invierno. Estos ataques suelen ser más graves y responden peor a los medicamentos habituales.

Por eso, un equipo de investigadores canadienses quiso probar si darles vitamina D en dosis altas podría protegerlos. La idea tenía sentido: la vitamina D ayuda al sistema inmune y podría reducir las infecciones y los ataques de asma. Algunos estudios anteriores habían sugerido que sí funcionaba, pero tenían problemas: casi no incluían niños pequeños ni casos graves de asma.

Para resolver la duda, los investigadores hicieron un estudio llamado DIVA en nueve centros de asma infantil de Canadá entre 2018 y 2024.

Participaron 323 niños de uno a cinco años con asma confirmada por un médico y que ya habían tenido varios ataques graves. La mitad recibió vitamina D3 en dosis altas (dos dosis grandes más una dosis diaria pequeña) y la otra mitad recibió un placebo.

Los resultados, publicados en eClinicalMedicine, fueron claros: la vitamina D no sirvió. Los niños que la tomaron tuvieron 0,67 ataques por niño en siete meses, casi lo mismo que los 0,71 del grupo que tomó placebo. Tampoco hubo diferencias en infecciones respiratorias, visitas a urgencias, hospitalizaciones ni en los síntomas del asma. En todo lo que se midió, los dos grupos fueron iguales.

La vitamina D sí llegó a niveles altos en la sangre de los niños que la tomaron, así que el problema no fue que no se absorbiera. Simplemente, no tuvo efecto sobre el asma. Tampoco hubo problemas de seguridad: los efectos secundarios fueron leves y similares en ambos grupos.

El estudio tuvo una limitación importante: los investigadores querían incluir a 865 niños, pero solo lograron 323 porque les costó reclutar participantes. Por eso, aunque los resultados sugieren que no hay beneficio, no pueden probar del todo que no exista. Además, casi todos los niños ya tenían niveles adecuados de vitamina D al empezar, lo que pudo influir.

Solo apareció una señal débil: los niños con asma más grave y tratamiento más intensivo podrían haberse beneficiado un poco, pero la diferencia no fue estadísticamente significativa y los propios autores piden cautela.

En resumen: dar vitamina D en dosis altas a niños pequeños con asma no reduce sus ataques ni las infecciones respiratorias. El estudio, aun así, es valioso porque incluyó a un grupo que casi nunca se estudia (niños pequeños y con asma grave) y confirma que las dosis altas son seguras en esta edad. Queda abierta la pregunta de si algún subgrupo muy específico podría beneficiarse, pero por ahora no hay razones para recomendar la vitamina D como prevención del asma en la primera infancia.

© SomosTV LLC-NC / Photo: © Easy-Peasy.AI

Comentarios

Leave a Reply

NOTICIAS DESTACADAS