Enseñar a los niños a regular su agresividad… jugando
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Lawrence Cohen escribió un libro. Se titula "Jugar para comprender mejor a tu niño", y en sus páginas sostiene una idea que a muchos padres les puede sonar a herejía: los juegos entre padres e hijos pueden ayudar a estos últimos a regular su agresividad y sus emociones. No a reprimirlas. No a negarlas. A regularlas.
Cohen propone un ejemplo concreto para niños agresivos, de esos que tienen dificultades para dominar sus impulsos. Niños que pegan, que arrebatan cosas de las manos de otros, que gritan. El objetivo del juego, explica, es hacer que los niños vivan una situación en la que sus emociones sean atenuadas en lugar de sofocadas. Y en la que, además, los niños tengan poder personal.
¿Cómo se hace eso? Cohen elige una conducta agresiva y la desvía. Por ejemplo, le propone a un niño que tiene la costumbre de golpear a los demás que no lance cojines. El adulto sabe muy bien que la norma será violada. Pero la puesta en escena está diseñada para modificar ligeramente la acción, de modo que el niño consiga controlarla, aunque solo sea un mínimo.
Cohen narra una ocasión concreta. Estaba sentado en un sofá con un joven de reputación agresiva. El niño le lanzó un cojín. Cohen aprovechó el momento para iniciar un juego. Dijo: "Oh, hola. Bienvenido a la escuela de gestión de cojines del doctor Cohen. Hum, debes ser el nuevo inscrito. Estoy absolutamente encantado de conocerte". Acto seguido, y con total seriedad, le estrechó la mano al niño mientras le miraba fijamente a los ojos.
La ocurrencia de la escuela de gestión de cojines no es arbitraria. Permite que el niño se enfrente a los temas de la escuela, las reglas y el dominio de sí mismo. Pero para que el niño entre de verdad en el juego, Cohen no se detuvo ahí. Añadió reglas de funcionamiento y luego una retahíla de instrucciones disparatadas: "Llegas a tiempo para la primera lección. La primera regla, muy importante, es: nada de golpear con el cojín. Es extremadamente importante".
La idea, según se desprende del relato, es insistir en la norma para que la transgresión tenga su efecto más adelante. El adulto puede adoptar una postura que transmita la ironía de esa regla. Después de establecerla, Cohen siguió con consignas divertidas: "Pon el cojín marrón a la derecha. Luego el cojín beige a la derecha del derecho. Después intercambia sus lugares y da una vuelta completa sobre ti mismo antes de apilarlos uno encima del otro".
Cohen se había acercado lo suficiente al niño como para saber que este se sentiría tentado de golpearle con un cojín. Y así ocurrió. El niño lo hizo. El adulto aprovechó el pretexto para montar una falsa indignación, exagerada, una especie de berrinche simulado, y se lanzó a perseguir al niño mientras gimoteaba: "¡Pero la regla era nada de golpear con el cojín! Bueno, vuelve a empezar ahora".
La clave está en el tono. La norma se afirma, pero con la suficiente poca firmeza para que el niño sienta que tiene derecho a violarla sin miedo a represalias o castigos. En cuanto el adulto desvió la mirada, el niño le dio otro golpe con el cojín. La persecución se repitió. Cohen soltó grandes alaridos. El pequeño maniobra puede repetirse varias veces, hasta que el niño aplica las instrucciones sin lanzar el cojín.
Cuando el niño lo consigue, avanza al siguiente nivel de la escuela de gestión de cojines. Cohen relata entonces sus palabras: "No me lo puedo creer, lo has conseguido y has respetado todas las instrucciones. Y eso que era difícil. Mereces pasar al curso superior de gestión de cojines. Ahora tendrás permiso para lanzarme un cojín, pero con una condición. Escucha bien: tendrás que mantener el equilibrio sobre el pie derecho y cantar al mismo tiempo que me lanzas el cojín".
El mecanismo tiene dos beneficios, según explica el texto original. El primero: permitir que el niño realice la agresión "por broma" reduce la necesidad de ceder a los impulsos en la vida real. La energía se libera en un marco de seguridad, donde el impulso agresivo se transforma en interacción positiva. El segundo: al modificar ligeramente el gesto agresivo, el niño aprende a controlar su impulsividad. No se trata de prohibir. Se trata de desviar, de atenuar, de convertir el golpe en juego. Y de paso, reírse un rato.
© SomosTV LLC-NC / Photo: © Vika Glitter



















































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































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