¿Hace falta dar una formación financiera a los niños?
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Narmin Nahidi, profesora adjunta de Finanzas en la Universidad de Exeter, se ofreció recientemente como voluntaria para dar algunas clases de finanzas a alumnos de primaria. A lo largo de seis sesiones, habló con un grupo de niños de diez y once años sobre temas como el valor, el ahorro, el coste y el riesgo.
Las charlas no tenían como objetivo convertir a los niños en inversores, ni enseñarles a fijar el precio de derivados o a leer cuentas corporativas. Estaban diseñadas simplemente para iniciar conversaciones sobre las decisiones financieras cotidianas: qué significa gastar y pedir prestado dinero, comparar precios y planificar con antelación.
Nahidi les explicó que el dinero implica elecciones y consecuencias. Que si gastamos hoy, quizá tengamos menos mañana. Que si pedimos dinero prestado, hay normas sobre cómo devolverlo. O que si los precios suben, la misma cantidad de dinero compra menos cosas. No son conceptos financieros avanzados. Son situaciones cotidianas.
Los niños se mostraron curiosos y, a menudo, más despiertos financieramente de lo que la profesora esperaba. Hicieron preguntas prácticas y respondieron con especial interés a los ejemplos que implicaban decisiones cotidianas, como ahorrar para algo que querían o comparar precios cuando los costes aumentan.
La experiencia dejó a Nahidi preguntándose si los niños deberían recibir más educación financiera en la escuela como una habilidad vital. Después de todo, los alquileres, las hipotecas, los préstamos, los impuestos, las pensiones, el ahorro, la inflación, los seguros y la deuda moldean la vida de casi todos los hogares. Una mejor comprensión de cómo funciona todo eso solo puede ser beneficiosa.
El problema no es que las escuelas no hagan nada. La educación financiera ya aparece en partes del currículo de muchos países, particularmente a través de las clases de matemáticas y educación cívica. Pero la pregunta es si eso es suficiente.
Hay abundantes pruebas que sugieren que mejorar la educación financiera debería formar parte de cualquier sistema educativo que pretenda preparar a los jóvenes para la vida y el trabajo en una sociedad cambiante. Un estudio en Brasil, por ejemplo, muestra que la educación financiera en las escuelas puede mejorar la competencia económica. Y un experimento en Perú sugiere que la educación financiera obligatoria en las escuelas es muy eficaz.
Por el contrario, si la educación financiera se deja principalmente en manos de las familias, hay pruebas de que la desigualdad se transmite de generación en generación. Esta preocupación coincide con la "teoría de la socialización financiera", que muestra que los niños suelen adquirir sus actitudes y hábitos financieros de sus padres.
Por supuesto, los niños con educación financiera no siempre se convierten en adultos financieramente seguros. Pueden seguir sufriendo bajos salarios, altos costes de vivienda, trabajo precario o desigualdad regional. Pero la educación financiera puede reducir la vulnerabilidad.
La evidencia de las políticas de educación secundaria en Estados Unidos relaciona la exposición a la educación financiera personal con mejores resultados económicos para los adultos jóvenes, incluidos menos impagos de deudas y mejores puntuaciones crediticias.
La tecnología añade otra dimensión. El mundo financiero que los jóvenes encuentran ya no se limita a una sucursal bancaria o a una conversación familiar en la mesa de la cocina. Está incrustado en plataformas, aplicaciones y algoritmos. Los niños pueden estar utilizando la banca en línea, los pagos sin contacto, las suscripciones, los productos de "compra ahora, paga después" y el contenido generado por inteligencia artificial antes de comprender plenamente el riesgo financiero.
Enseñar a jóvenes alumnos sobre finanzas y contabilidad recordó a Nahidi que los niños son a menudo más capaces de lo que los adultos suponen.
Puede que no conozcan la terminología, pero entienden la justicia, las elecciones, el valor y la consecuencia. Estos son los cimientos del razonamiento financiero.
Si se quieren sociedades más resilientes financieramente, no se debería esperar hasta que los jóvenes abran su primera cuenta bancaria, firmen su primer contrato de alquiler o contraigan una deuda estudiantil para darles una base sólida en la comprensión del mundo financiero. Debería empezar mucho antes, y los gobiernos deberían ser lo suficientemente ambiciosos como para hacer de la educación financiera una parte fundamental de la educación de todos los niños.
© SomosTV LLC-NC / Photo: © N. Nahidi-Facebook

































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































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