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¿Y si la leche de vaca no fuera imprescindible para el desarrollo infantil?

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Lucia

La tradición marca que -una vez finalizada la lactancia materna- la leche de vaca y los productos lacteos como quesos o yogures deben estar presentes en las dietas de los menores de la casa. Sin embargo, hoy no todos los nutricionistas y pediatras coinciden en considerar los derivados lácteos como imprescindibles. En Clarín preguntaron a los especialistas.
“Antes, al igual que cualquier otro mamífero, el humano una vez que se destetaba no tomaba más leche. Por una cuestión nada más de mercado y de mercadeo la leche se empezó a considerar como un superalimento, pero en realidad nunca lo fue: es un alimento más que hay que incorporar, así como se incorporan los cereales, las legumbres, la carne, los hidratos de carbono”, sostiene Sergio Snieg, médico pediatra.
Respecto a la conveniencia de que no falte en la dieta de los niños debido a su aporte de calcio, sostiene: “El calcio que está en la leche está en otros alimentos también, como las verduras, y no es obligatorio consumir leche. El humano es el único mamífero que una vez destetado sigue consumiendo leche. Los gorilas, que es lo más cercano a nosotros, los chimpancés, una vez que se destetan viven de comer frutas, verduras, y no tienen osteoporosis”, sostiene.
Los expertos consultados coinciden en señalar que no resulta preocupante no tomar leche siempre y cuando se mantenga una dieta completa, en la que se garanticen los aportes de calcio.
La conformación del esqueleto
“La leche es una de las principales fuentes de calcio, el niño en crecimiento está conformando el esqueleto, que a partir de los 20, 24 años lo va a acompañar en toda la vida adulta. Un niño que nace con
30-50 gramos de calcio en su esqueleto de contenido mineral tiene que llegar a los dos kilos, entonces esa gran incorporación de calcio se produce en la infancia, y hay un pico en la adolescencia. Es un momento en el que el requerimiento diario de calcio es mucho mayor que en la vida adulta”, detalla la doctora Diana González, especialista en osteoporosis, directora asociada de Mautalen, Salud e Investigación.
Para González, los aportes que un vaso de leche, un pedazo de queso o un yogur le brindan al organismo no pueden ser tan fácilmente compensados por otros alimentos que contienen calcio como las verduras de hojas verdes.
Así lo explica: “Lo importante no es solo el calcio de la leche, sino la leche en forma completa, lo que se llama la matriz del nutriente, que favorece la absorción del calcio en el organismo. Los demás nutrientes que contienen calcio, no tienen la proteína que favorece esa absorción.
Las verduras verdes tienen calcio, pero se absorbe con mucha dificultad.
Que sea rico en calcio no significa que me lo aporte”, agrega.
Sin embargo, aclara que no le preocuparía que una familia decida no suministrar leche “si pueden mantener una dieta completa que compense, para eso se requiere asesoramiento y la elección de nutrientes correctos”, advierte.
Agustina García Villar, médica pediátrica especialista en nutrición infantil del Hospital Británico, considera que "la leche es un alimento más, que tiene que formar parte de la alimentación si la familia lo desea, y si no lo desea puede tener perfectamente una alimentación completa".
Y añade: "La leche tiene una gran cantidad proteínas, calorías, y de grasas y el aporte en cuanto a micronutrientes es el calcio. Es muy pobre en cuanto a hierro y también es cierto que cuando los chicos consumen demasiada leche, esa cantidad interfiere en la absorción de hierro, por eso no se debe consumir en exceso. Perfectamente los chicos pueden obviarla, pero debe ser algo supervisado para ver cómo reemplazarla".
La profesional aclara que hay familias que sin ser veganas deciden no consumir lácteos, y que las fuentes proteicas y las grasas son fáciles de alcanzar en niños, sobre todo si consumen carne animal.
Respecto a cuáles son los alimentos que aportan calcio, detalla: “Se puede obtener de alimentos como los frutos secos (las almendras, las avellanas), las legumbres, el sésamo, en pastas como humus, algunos pescados. Es importante destacar que el reemplazo de la leche de vaca no son las bebidas vegetales, no son equivalentes en lo nutricional”.
Photo: © superkiki / pixabay

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