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Acoso cibernético o virtual: qué deben saber los padres

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Lucia

​La doctora Megan Moreno, de la Academia Americana de Pediatría, publicó estas recomendaciones para padres sobre el tipo de acoso propio del siglo XXI, el que se hace a través de computadores, tablets o celulares.
El acoso cibernético o acoso virtual (ciberacoso) es un problema creciente debido a que en la actualidad más niños que nunca usan teléfonos celulares y otros dispositivos digitales para enviar mensajes de texto, publicar cosas y chatear.  Pero hay cosas que los padres pueden hacer para que lo niños socialicen en línea de manera apropiada.
¿Qué es el acoso cibernético?
También conocido como acoso electrónico o acoso virtual (cyberbullying, en inglés), esta forma de acoso incluye una gama de palabras y acciones nocivas que ocurren en el mundo digital. Estos son algunos ejemplos:
    Enviar mensajes agresivos a alguien.
    Compartir fotos vergonzosas de otras personas.
    Inventar y difundir historias falsas sobre otras personas.
    Decir a otras personas que ignoren a alguien o lo excluyan de las actividades.
El acoso virtual puede ocurrir por mensaje de texto, en sitios de redes sociales, en aplicaciones, por correo electrónico o en juegos en línea donde participan varios jugadores.
¿En qué se diferencia el acoso virtual del acoso/hostigamiento físico?
Cuando el acoso cibernético se transformó en un problema, los expertos no tenían la certeza de que se tratara de un tipo totalmente nuevo de acoso o si el acoso tradicional estaba trasladándose a nuevas plataformas. Un informe de las National Academies of Sciences, Engineering and Medicine (Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y
Medicina) llegó a la conclusión de que el acoso virtual y el acoso son más parecidos que diferentes.  No obstante, hay algunas diferencias:
    Cuándo y dónde. El acoso cara a cara suele ocurrir durante el día, por ejemplo en la escuela. Pero el acoso cibernético puede ocurrir en cualquier lugar, cualquier día de la semana, a cualquier hora.
    No se necesitan nombres. Si bien no es habitual el acoso anónimo, ni en persona ni en línea, el acoso virtual puede ocurrir sin que se sepa quién envía los mensajes.
    Se corre la voz. Las publicaciones maliciosas o vergonzosas en las redes sociales pueden propagarse rápidamente en línea y volverse "virales". Esto puede aumentar el daño o la vergüenza (incomodidad) de una experiencia de acoso.
Tal como ocurre con el acoso tradicional, los niños pueden padecer el acoso cibernético de distintas maneras, y los roles a veces cambian dentro de una situación. Pueden ser el objeto del acoso, acosar a otros o ser testigos de acoso en línea.
Photo: © Andrea Piacquadio / Pexels

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