Seis pequeños cambios en casa para criar a una familia más respetuosa con el planeta
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La idea de hacer cambios sostenibles en el hogar puede sonar abrumadora. Uno mira a su alrededor y ve el desastre que la industrialización, las fábricas, los coches, la sobrepesca y el consumismo han causado en el planeta. No es extraño que la mayoría de la gente se sienta desbordada, incluso impotente. ¿Puede una sola familia marcar realmente la diferencia en la lucha contra el cambio climático? La respuesta, según quienes han estudiado el asunto, es que la mayor parte de la responsabilidad por la contaminación y la destrucción del mundo natural recae en las grandes corporaciones. Eso es un buen argumento para exigirles cuentas. Pero también hay decisiones intencionadas que los individuos pueden tomar para intentar ser más respetuosos con el medio ambiente dentro de sus propias casas. Después de todo, este es el mundo que heredarán nuestros hijos.
Teresa Mullins es una madre que quería inculcar el amor por la naturaleza a sus hijos. Empezó a hacer compras más sostenibles y ecológicas para su hogar y su familia. Pero se encontró con un problema: muchas marcas de ropa infantil ecológica seguían usando envases de plástico y se basaban en el algodón orgánico, en lugar de utilizar materiales reciclados. Además, sus hijos mellizos se volvieron más exigentes con lo que querían ponerse. “Querían una estética divertida y colorida con un poco de estilo, si se quiere”, dice Mullins. “Eso me presentaba un problema porque las marcas de ropa ecológica no ofrecían eso. La mayoría apostaban por tonos neutros y tierra”.
Así que Mullins decidió asociarse con su amiga, la diseñadora de moda Denise Hartman, para crear ReBloomed Kids, una marca de ropa que ofrece prendas divertidas y coloridas para niños fabricadas con materiales reciclados y algodón. “Incluso nuestras cremalleras, etiquetas tejidas, botones, y las lentejuelas y pedrería que usamos con moderación están hechos con materiales reciclados”, explica Mullins. “También usamos envases sin plástico. Cada vez que haces un pedido con nosotros, una libra de plástico se desvía de nuestros océanos a través de nuestra colaboración con CleanHub”.
Vestir a la familia con ropa sostenible es solo una de las formas de tomar decisiones individuales en casa que benefician la salud del medio ambiente. Pero hay muchos más cambios, productos y ajustes en el estilo de vida que se pueden hacer para inculcar una actitud ecológica en la familia. Y no tienen por qué ser abrumadores ni caros.
Una de las claves está en el armario. Las marcas de ropa sostenible no solo utilizan materiales más respetuosos con el planeta, sino que además duran más, lo que significa menos consumo a largo plazo. “La mayoría de las prendas de las marcas de ropa están hechas de poliéster virgen y algodón tratado con pesticidas que causan estragos en el suelo, el agua y la fauna”, señala Mullins. “O no tienen la suficiente calidad y durabilidad para ser heredadas cuando los niños las dejan de usar, así que terminan en enormes pilas de ropa desechada en el extranjero”. Los padres pueden buscar marcas que utilicen materiales reciclados o algodón 100% orgánico o bambú. Reutilizar la ropa comprando de segunda mano, compartiendo las prendas que ya no sirven o transformando las manchadas o gastadas en trapos de cocina ayuda a mantener más ropa fuera de los vertederos.
Otro frente de batalla está en la mochila del colegio. Melissa Valliant, del Beyond Plastic de Bennington College, recomienda que los padres involucren a sus hijos en una “auditoría de residuos domésticos”, una de las herramientas prácticas que se encuentran en el libro "The Problem with Plastic", escrito por la presidenta de la organización, Judith Enck. “La contaminación por plásticos se ha convertido en una de las mayores amenazas del planeta. Es un peligro medioambiental porque está asfixiando la vida marina y también la vida terrestre”, explica Valliant. “Por desgracia, los productos químicos pueden filtrarse del plástico y llegar al medio ambiente. Muchos de ellos pueden durar para siempre”.
La forma favorita de muchas familias de reducir los residuos que generan es compartir o heredar los artículos que ya no usan. Ropa que ya no le vale a una hija y que pasa a manos de amigos con niños pequeños. Juguetes a los que les faltan piezas, zapatillas manchadas de barro, restos de manualidades. Comprar cosas nuevas puede dar una satisfacción inmediata, pero cuando se regalan y se buscan artículos usados, se contribuye a una cultura que se rebela contra el consumo excesivo como forma de vida.
Los plásticos de un solo uso son otro problema enorme. Muchos artículos que los padres usan a diario por comodidad entran en esta categoría: desde las barritas de queso envueltas individualmente hasta las botellas de agua desechables y las bolsas de plástico para los aperitivos. Pero en cuanto se tira ese envase a la papelera más cercana, no desaparece. “Alrededor del 40% del plástico que se produce es para un solo uso y para embalajes, así que es un buen objetivo”, reflexiona Valliant. “Es un material que va a durar para siempre, y lo usamos solo un instante”. La recomendación es que los padres involucren a sus hijos pidiéndoles que elijan su propia botella de acero inoxidable reutilizable y que les lleven al supermercado a buscar productos con menos envoltorios.
El compostaje es otra herramienta sencilla. Una niña aprendió sobre el compostaje en el colegio y pidió a sus padres que empezaran su propio montón. Ahora tienen uno en el rincón del jardín trasero, donde convierten hojas, malas hierbas, calabazas vacías y posos de café en abono utilizable para el huerto, al tiempo que reducen los residuos que envían al vertedero. Un montón de compost enseña a los niños dos lecciones importantes: que ciertos materiales de la cocina que normalmente van a la basura pueden devolverse a la tierra y alimentar el suelo, y que es fácil y satisfactorio hacerlo con lo que se tiene en casa. Cuando el jardín florece con plantas más frondosas, pueden ver la prueba directa de cómo ha ayudado ese compost.
Pero quizá lo más importante no cuesta dinero. Una de las mejores maneras de conseguir que los niños aprecien la fragilidad y la belleza de la naturaleza es pasar tiempo al aire libre. Tocar la hierba. Plantar un huerto. Ir a un concierto en el parque local. Mullins también disfruta dedicando tiempo al aire libre con sus hijos. “Cuando jugamos fuera o paseamos, me aseguro de señalarles cosas divertidas que observo: bichos, nidos de pájaros, huellas de animales”, dice. “Les ayudo en mi jardín: les gusta cavar agujeros y regar las plantas. Hace un par de años planté algodoncillo, la única planta en la que las mariposas monarca ponen sus huevos, y ha sido muy divertido para nuestra familia observar la metamorfosis en nuestro propio jardín”. La esperanza, claro, es que animar a los niños a experimentar la naturaleza con todos sus sentidos se traduzca en un interés por cuidar mejor la Tierra a través de lo que usan y compran.
© SomosTV LLC-NC / Photo: © Club Mapfre






















































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































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