Como la “Lectura dialogada” puede mejorar el vocabulario de los niños
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Hay una escena que se repite en cientos de escuelas infantiles desde que terminó lo peor de la pandemia. Un niño de cuatro años llega a clase, se sienta en la alfombra y mira el cuento que la maestra sostiene en las manos. Ella señala un dibujo y pregunta: "¿Qué crees que va a pasar ahora?". El niño no responde. No porque sea tímido o esté distraído. Sencillamente, no encuentra las palabras.
No es un caso aislado. En el curso 2022-23, un tercio de los niños que iniciaron educación infantil no contaban con las habilidades necesarias para afrontar con éxito la escuela. Entre los beneficiarios de comedor gratuito, la proporción ascendía al 45%. Los datos dibujan una realidad que los maestros llevaban meses señalando: la falta de preparación para la escolarización se ha agravado, y el lenguaje es el principal escollo.
Los niños no entienden lo que se les dice o no consiguen expresar lo que piensan. A veces, ambas cosas a la vez. El vocabulario es la herramienta que falta. Y sin ella, la atención se dispersa, la conducta se desregula, el aula se convierte en un lugar hostil.
Las consecuencias no se quedan en la infancia. Los estudios longitudinales son concluyentes: un niño con dificultades de vocabulario a los cinco años triplica el riesgo de sufrir problemas de salud mental en la edad adulta y duplica el de estar en paro. El 81% de los menores con problemas de conducta presenta dificultades lingüísticas. Entre los jóvenes delincuentes, la proporción alcanza el 60%.
Rhiannon Phillips, investigadora en la Universidad Metropolitana de Cardiff, lleva años estudiando una posible respuesta a este problema. No se trata de un fármaco ni de una terapia intensiva. Se trata de algo mucho más sencillo y, a la vez, más difícil de lo que parece: sentarse con un niño, abrir un libro y empezar a conversar.
La estrategia se llama "lectura dialógica" o "compartir libros de forma dialógica". La diferencia con la lectura convencional es sutil pero esencial. En lugar de leer el texto en voz alta mientras el niño escucha, el adulto hace preguntas. ¿Qué ves en este dibujo? ¿Cómo crees que se siente este personaje? ¿Te ha pasado alguna vez algo parecido? El adulto escucha, repite lo que el niño dice, lo amplía con nuevas palabras, lo felicita. El niño, progresivamente, asume un papel más activo. No es un oyente pasivo; es un narrador en ciernes.
"Los adultos se convierten en oyentes activos y animan a los niños a asumir un papel progresivamente más activo en la narración", explica Phillips. "Siguen el interés del menor y aumentan gradualmente el número y la complejidad de las preguntas".
La investigadora y su equipo han puesto a prueba este enfoque en tres estudios. En el primero, los padres participaron en sesiones de lectura dialógica en pequeños grupos junto a sus hijos, dentro de la escuela.
Los resultados mostraron mejoras significativas en la conducta parental positiva —más elogios, más estímulos— y en la capacidad expresiva de los niños. Los padres, además, informaron de un aumento en las conductas prosociales de sus hijos y en su capacidad para regular las emociones y relacionarse con los demás.
El segundo estudio formó a asistentes técnicos educativos para que aplicaran el programa con niños seleccionados dentro del horario escolar. Los asistentes valoraron positivamente la formación y los niños mejoraron sus habilidades lectoras.
El tercer estudio, el más reciente, evaluó un programa desarrollado por el propio equipo de investigación, bautizado como "Books Together".
Participaron 44 padres de niños de tres a cinco años, identificados por las escuelas como familias cuyos hijos podrían beneficiarse de un refuerzo en el lenguaje. El programa se impartió íntegramente en línea.
Usar un libro como punto de partida para una conversación en la que el niño marca el ritmo. Empezar por lo más sencillo —"¿qué ves en este dibujo?"— y avanzar hacia preguntas más complejas: "¿cómo crees que se siente ese personaje?", "¿alguna vez te has sentido así?", "¿qué piensas que pasará después?".
Los resultados mostraron mejoras en la preparación escolar de los niños, en su comportamiento prosocial y en sus habilidades sociales y emocionales. Pero también hubo beneficios para los padres: aumentó su bienestar y su capacidad para comprender las necesidades de sus hijos, anticiparlas y responder con sensibilidad. Todos los participantes afirmaron haber seguido compartiendo libros con sus hijos después de finalizar el programa.
Phillips subraya que cualquier libro sirve para este propósito. No hace falta recurrir a materiales específicos ni a cuentos diseñados con fines pedagógicos. Lo importante no es el texto, sino la conversación que se genera alrededor. El libro no se lee, se habla. No es un monólogo, es un diálogo.
La investigadora insiste en que la lectura dialógica no es una técnica complicada, pero requiere un cambio de mentalidad. El adulto debe resistir la tentación de controlar la narración, de corregir cada error, de imponer su ritmo. Debe aprender a seguir, no a dirigir. Y eso, en una cultura que asocia la lectura con la transmisión unidireccional de conocimiento, no siempre es fácil.
"La calidad del habla dirigida al niño por parte de sus padres o cuidadores es un predictor muy sólido del desarrollo del vocabulario y el lenguaje", recuerda Phillips.
La evidencia acumulada en estos tres ensayos apunta en la misma dirección: apoyar a padres y educadores en el uso de la lectura dialógica produce beneficios medibles en los niños. Sobre todo en aquellos que llegan a la escuela con un déficit de vocabulario que, si no se remedia a tiempo, condicionará su trayectoria vital.
© SomosTV LLC-NC / Photo: © Intentional Divorce Solutions































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































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