Noticias

¿Ayuda a aprender a leer ver la TV con subtítulos?

publisher

mcora

La campaña Turn on the Subtitles sostiene que este simple gesto puede duplicar las posibilidades de que un niño se convierta en un buen lector. El mensaje ha sido amplificado por celebridades como Stephen Fry y Jack Black. "Aprenderán a leer sin siquiera darse cuenta", afirma Black en un vídeo de TikTok que acumula 5,3 millones de visualizaciones.

La afirmación se ha repetido en el ámbito educativo por escuelas, tribunales de examen, empresas de tutorías, organizaciones benéficas de alfabetización y colegios profesionales. Pero dos investigadoras de la Universidad de Londres acaban de publicar los resultados de tres años de estudio y su conclusión es otra: la popular suposición de que ver la televisión con subtítulos ayuda a los niños a convertirse en mejores lectores no se sostiene.

Kathleen Rastle, profesora de psicología cognitiva, y Anastasiia Lopukhina, investigadora postdoctoral en Royal Holloway, Universidad de Londres, realizaron su trabajo con financiación de la Fundación Nuffield. Su objetivo era comprobar si los subtítulos tienen el poder que la campaña les atribuye. Para ello, diseñaron varios estudios. En el primero, utilizaron tecnología de seguimiento ocular para medir hacia dónde miraban los niños de primaria mientras veían vídeos con subtítulos. Los resultados mostraron que los niños ignoran en su mayoría los subtítulos hasta que son capaces de leer con cierta fluidez, al menos a una velocidad de una palabra por segundo. Ese ritmo de lectura oral se alcanza normalmente al final de los cursos segundo o tercero de primaria, lo que significa que los subtítulos difícilmente pueden ser una herramienta de aprendizaje útil antes de esa edad.

A continuación, las investigadoras quisieron saber si el uso de subtítulos en niños de esos cursos mejora su fluidez lectora. Para ello, pidieron a niños de segundo y tercero que vieran la televisión de forma intensiva durante seis semanas, con un promedio de once horas semanales.

Un grupo de niños tenía los subtítulos activados todo el tiempo, mientras que el otro grupo veía la televisión sin ellos. Los resultados mostraron que todos los niños mejoraron, como cabría esperar durante un trimestre escolar, pero no hubo ningún beneficio adicional para el grupo que vio los programas con subtítulos. Las investigadoras no descartan que un periodo mucho más largo de uso de subtítulos pudiera proporcionar algún beneficio a estos niños mayores. Pero cualquier beneficio, apuntan, sería probablemente mucho menor que el efecto de ir a la escuela.

¿Por qué no funcionan los subtítulos para los niños? La campaña Turn on the Subtitles sostiene, con razón, que los adultos leen los subtítulos de forma automática. Su error, según Rastle y Lopukhina, fue asumir que lo mismo sería cierto para niños de todas las edades. No lo es. Para utilizar los subtítulos, los espectadores deben dividir su atención entre imágenes en movimiento, sonido y texto que permanece en pantalla durante un breve periodo de tiempo.

La integración de estas múltiples fuentes de información a gran velocidad es un reto. Los espectadores también necesitan mover los ojos con precisión entre la acción en pantalla y los subtítulos, y leer las palabras con rapidez antes de que desaparezcan. Todas estas son capacidades cognitivas que deben aprenderse con el tiempo. "La historia que está surgiendo es que convertirse en un lector fluido permite a los niños interactuar con los subtítulos, no que los subtítulos conviertan a los niños en lectores fluidos", escriben las autoras.

A pesar de estos resultados, las investigadoras no consideran que los subtítulos carezcan de utilidad. Son claramente útiles para muchos espectadores sordos o con problemas de audición, y también pueden ayudar a los hablantes de otras lenguas a entender lo que ven. Las encuestas muestran que muchos jóvenes prefieren utilizar subtítulos porque mejoran su concentración y permiten realizar varias tareas a la vez. Pero todos estos usos, señalan, requieren que los espectadores sean ya lectores fluidos. También hay evidencia de que a los niños les resulta más fácil aprender nuevo vocabulario oral cuando también ven su forma escrita, por lo que los subtítulos podrían ayudar a los niños que ya leen con fluidez a adquirir palabras nuevas. Sin embargo, el lenguaje de la televisión es mucho menos sofisticado que el de los libros infantiles, por lo que no es una vía habitual para construir vocabulario.

El mensaje para los educadores, según las investigadoras, es que los subtítulos pueden ser útiles para los niños que ya saben leer. Que los activen si ayudan a un niño a acceder al contenido, a seguir lo que se dice o a disfrutar más de un programa. Pero que no los consideren un medio para mejorar la alfabetización.

El problema, concluyen, no es que los subtítulos sean perjudiciales para los niños. El problema de los mitos educativos es que desvían la atención de los enfoques cuya eficacia está probada. Aprender a leer es un proceso laborioso para la mayoría de los niños, y no hay atajos. "Los niños no aprenden a leer sin darse cuenta", escriben Rastle y Lopukhina.

"Aprenden a leer porque los maestros traducen la evidencia en instrucción de alta calidad, práctica de lectura guiada, discusión acompañada de textos cuidadosamente seleccionados y mucho más". Y lanzan una pregunta: si la influencia de las celebridades puede acumular 5 millones de visualizaciones para un mito, imaginen lo que podría hacer por esas prácticas que realmente forman lectores.

© SomosTV LLC-NC / Photo: © Looney Tunes

Comentarios

Leave a Reply

NOTICIAS DESTACADAS