Claves para fomentar una mentalidad de crecimiento en casa
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"Hay que levantarse y seguir intentándolo", "no pasa nada por equivocarse", "la práctica lleva a la perfección". Son frases que los padres repiten casi sin pensar, como si formaran parte de un manual invisible que se hereda con la paternidad. Pero cuando se trata de motivar a los hijos, especialmente en una era dominada por pantallas y gratificación instantánea, esas expresiones pueden quedarse cortas.
La autora de este texto, madre de un adolescente y un preadolescente, admite que ella misma recurre a esos lugares comunes de manera inconsciente, mientras observa cómo sus hijos navegan por un mundo digital que parece diseñado para fragmentar la atención y desalentar el esfuerzo sostenido. Se pregunta si, más allá de estos mantras heredados, existen estrategias más efectivas para aplicar en casa. Herramientas que ayuden a los niños a sentirse capaces de aprender cosas nuevas y a recuperarse de los tropiezos sin recurrir a la frustración o el abandono.
La psicóloga Carol Dweck, de la Universidad de Stanford, dedicó años a estudiar esta cuestión y acuñó un término que ha permeado el ámbito educativo: "mentalidad de crecimiento". En su libro "Mindset: La actitud del éxito", Dweck describe dos formas opuestas de enfrentarse al aprendizaje. Por un lado, la mentalidad fija, que parte de la creencia de que la inteligencia es un rasgo inmutable. Quienes se sitúan en este polo tienden a evitar los retos por miedo al fracaso, interpretan la crítica como un ataque personal y ven el esfuerzo como algo inútil. Por otro, la mentalidad de crecimiento, que entiende que las habilidades pueden desarrollarse con el tiempo a través del esfuerzo y la práctica.
Para los niños, desarrollar esta segunda mentalidad resulta ventajoso no solo en lo académico, sino también en lo emocional y lo social. Les ayuda a manejar los cambios, a tolerar la incertidumbre y a descubrir talentos que de otra manera permanecerían ocultos. Los expertos aseguran que los niños pueden transitar de una mentalidad fija a una de crecimiento con el apoyo adecuado.
El primer paso para fomentar ese cambio en casa es modificar la manera de elogiar. En lugar de alabar el resultado —"eres tan inteligente, sabía que lo resolverías"—, conviene centrarse en el esfuerzo y el proceso. Preguntas como "vi cómo perseveraste, incluso cuando era difícil. ¿Qué aprendiste de eso?" invitan a la reflexión y sitúan el valor en la experiencia, no en la nota final. Este tipo de curiosidad por el camino recorrido ayuda al niño a buscar la superación personal y el disfrute intrínseco, en lugar de depender de la validación externa.
Con los más pequeños, las actividades manuales pueden facilitar la comprensión de conceptos abstractos. Dibujar un camino sinuoso que lleve a la cima de una montaña, mientras se nombran las habilidades necesarias para llegar arriba —esforzarse, divertirse durante el trayecto, perseverar—, es una forma lúdica de hacer tangible la idea de que el progreso requiere paciencia y constancia.
Para los hijos mayores, el enfoque cambia. Establecer en casa una política de "no hay preguntas tontas" anima a los adolescentes a expresar sus dudas sin miedo al ridículo. También es fundamental darles espacio para asumir ciertos riesgos, con la red de seguridad de saber que los errores son normales y que los propios padres también se equivocan. Modelar una mentalidad de crecimiento en primera persona es esencial. Una frase como "busquemos otro enfoque" cuando algo no sale bien puede tener un impacto profundo en la percepción del esfuerzo que tienen los hijos.
Pero no basta con lo que los padres dicen. También importa lo que los niños se dicen a sí mismos. La autora identifica tres cambios lingüísticos que pueden marcar la diferencia. El primero es sustituir "tengo que" por "puedo" o "me toca". Cambiar "tengo que practicar música" por "puedo practicar música" transforma la percepción: muestra gratitud por la oportunidad de aprender y ayuda a encontrar disfrute en las rutinas diarias. El segundo es el poder de la palabra "todavía".
Añadir este pequeño término al final de "no lo entiendo" la convierte en "no lo entiendo... todavía". Ese "todavía" abre una puerta al futuro, sugiere que la comprensión llegará con el tiempo y sitúa al niño en una posición de posibilidad. El tercero es la afirmación "lo estoy intentando" o "estoy trabajando en ello". Recordarse a uno mismo que se está en proceso, aunque resulte incómodo, ayuda a sostener el esfuerzo.
La autora advierte, sin embargo, contra algunos malentendidos frecuentes. El primero es confundir la mentalidad de crecimiento con la positividad tóxica. Elogiar el esfuerzo no es lo mismo que imponer un optimismo forzado que niegue las emociones negativas. La mentalidad de crecimiento abraza la lucha, el malestar, la dificultad. No finge que todo va bien cuando no es así. Otro error común es pensar que tener mentalidad de crecimiento significa no abandonar nunca. Dejar algo, o tomarse un descanso, está justificado. Lo importante es que los niños aprendan a discernir por qué lo dejan. ¿Es miedo a la crítica o es que esa actividad no encaja con ellos?
Por último, la autora desmonta la idea de que observar el proceso en lugar del resultado implique rebajar las expectativas. No se trata de conformarse con poco, sino de confiar en que los niños quieren hacer las cosas bien y son capaces de asumir tareas cada vez más desafiantes.
Esperar que se enfrenten a retos mayores es, en sí mismo, una muestra de confianza en sus capacidades.
© SomosTV LLC-NC / Photo: © Stanford University






























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































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