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Precauciones especiales para viajar en auto con niños en invierno

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En invierno, con el frío, todos nos abrigamos, y en el caso de los niños, sus padres se preocupan de ponerles toda la ropa posible. Sin embargo, a la hora de viajar en auto, toda esa ropa de abrigo puede dificutar la sujección.

Para los recién nacidos hasta los dos años o un peso de hasta 10 kilogramos, la indicación es clara: el lugar más seguro para un infante es un asiento de auto orientado hacia atrás, que debe usarse hasta al menos los dos años de edad o hasta que el niño alcance los límites máximos de peso y altura especificados por el fabricante.

Cuando el niño supera ese primer asiento y pesa al menos 10 kilogramos, generalmente entre los dos y los seis años, puede viajar mirando hacia adelante en un asiento de seguridad infantil correctamente instalado. El siguiente paso llega alrededor de los seis años o al superar los 18 kilogramos de peso. En ese momento, se recomienda el uso de una silla elevadora o "booster seat". Este dispositivo debe elevar al niño para que pueda sentarse con la espalda contra el respaldo del vehículo y las rodillas dobladas naturalmente sobre el borde del elevador o del asiento del automóvil. Las autoridades sugieren optar siempre por un modelo con respaldo alto para proporcionar soporte a la cabeza y el cuello.

Más allá de las categorías, todos los asientos de seguridad y elevadores deben instalarse en el asiento trasero del vehículo. Es fundamental verificar que el dispositivo lleve una etiqueta de Normas de Seguridad que certifica que cumple con las regulaciones federales. Desaconsejan firmemente la compra de asientos usados, ya que pueden estar dañados, haber sido objeto de un retiro del mercado, estar vencidos o no cumplir con los estándares de seguridad actuales.

Un consejo práctico que ofrecen es la "prueba de la pulgada". Después de instalar el asiento, se debe intentar moverlo de lado a lado y de adelante hacia atrás desde su base. El movimiento no debe superar una pulgada en cualquier dirección. Si se mueve más, es probable que la instalación no sea lo suficientemente firme.

El grueso abrigo de invierno, esencial para protegerse del frío exterior, puede crear un espacio falso entre el cuerpo del niño y el arnés del asiento. En caso de una colisión, ese espacio permite que el niño se comprima contra las correas, aumentando el riesgo de salir despedido o de sufrir lesiones graves. "Es más seguro para los niños tener una sola capa de ropa y estar cubiertos con una manta", aconseja un especialista en tráfico. "El cinturón debe quedar ajustado, pero no demasiado apretado, y los parkas de invierno hacen que los cinturones queden demasiado flojos".

La recomendación, por tanto, es una rutina de dos pasos al entrar al automóvil: abrir el abrigo grueso, sentar al niño en el asiento y abrochar el arnés ajustándolo sobre la ropa más delgada que lleva debajo. Luego, se puede colocar el abrigo invertido sobre el niño como una manta, o cubrirlo con una frazada para mantener el calor durante el viaje. Es un gesto pequeño, un minuto extra en una mañana fría, que, según los expertos en seguridad, puede marcar una diferencia decisiva.

© SomosTV LLC-NC / Photo: © Thecarseatlady

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