Fomentar la lectura de tus niños desde la edad preescolar
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La puerta de entrada a la literatura es, para la mayoría de los niños, un ritual que se repite cada noche. Un adulto, un libro, un regazo y la promesa de una historia antes de que llegue el sueño. Ese momento, que parece sencillo, es en realidad el cimiento sobre el que se construye una relación con la lectura que puede durar toda la vida. La pregunta, ahora que hemos iniciado el mes de la lectura infantil, no es tanto cómo enseñar a leer a un niño en edad preescolar, sino cómo conseguir que quiera adentrarse una y otra vez en ese mundo de papel y palabras.
Los primeros años de vida, desde el nacimiento hasta los ocho años, constituyen el período más importante para el desarrollo de la alfabetización. Durante esta ventana de oportunidad, el cerebro infantil está especialmente receptivo a los estímulos lingüísticos y emocionales que proporcionan los cuentos. Pero, ¿por qué es tan crucial este hábito incipiente? La lectura en la infancia no solo mejora el rendimiento académico futuro al desarrollar la comprensión de textos, sino que también cultiva la capacidad crítica y analítica del niño, dotándole de más herramientas para enfrentarse a la resolución de problemas. Más allá de lo cognitivo, provee a los pequeños de una mayor inteligencia emocional, un aspecto que a menudo queda relegado en las rutinas educativas y familiares.
El libro adecuado en el momento adecuado
Acercarse a una librería o biblioteca con un niño en edad preescolar puede resultar abrumador. Las estanterías rebosan de colores, formatos y propuestas. Los especialistas coinciden en que, para los más pequeños, el libro debe ser un objeto vivo, casi un juguete. Las ilustraciones juegan un papel fundamental. No se trata solo de que sean bonitas, sino de que dialoguen con el texto, de que inviten a explorar y a hacer preguntas. "Muéstrele las páginas y hablen sobre las ilustraciones del libro", recomiendan los expertos en alfabetización temprana. "Pídale al niño que mire las ilustraciones para que busque indicios de lo que se trata el cuento".
Existen títulos que se han convertido en clásicos precisamente porque entienden esta conexión. "Adivina cuánto te quiero", de Sam McBratney, es una historia entrañable, llena de afecto y amor, ideal para leer antes de dormir, cuando la liebre pequeña y la liebre grande entablan un diálogo para descubrir quién quiere más al otro. Para los niños con una imaginación desbordante, "Donde viven los monstruos", de Maurice Sendak, relata el viaje de Max, un niño rebelde que, castigado en su habitación, viaja al país de los monstruos y descubre que ser rey no es tan fácil como parece. Son relatos que no solo entretienen, sino que promueven valores como el respeto, la perseverancia y la empatía.
La educación emocional también tiene un lugar destacado en la biblioteca preescolar. Títulos como "Un huevo muy bueno", de Jory John y Pete Oswald, ayudan a los niños a entender las presiones del perfeccionismo y la importancia de la autoaceptación. Para abordar temas como el cambio o la pérdida de una forma accesible, "Los muñecos de papel", de Julia Donaldson, ofrece una historia conmovedora que sirve como una ligera introducción a estos difíciles asuntos.
El papel de los padres: sembrar sin forzar
De nada sirve tener la mejor biblioteca del mundo si los padres no se implican en el proceso. El famoso "predicar con el ejemplo" es quizás el punto clave para fomentar la lectura. Si un niño ve que sus padres, en sus ratos de ocio, se sientan frente al televisor o miran el teléfono, difícilmente concebirá que un libro puede ser también una fuente de entretenimiento. Los niños captan el mensaje: si los padres dedican mucho tiempo a los aparatos electrónicos, pensarán que eso es lo que deben hacer y es posible que no lean mucho.
La lectura debe presentarse como una actividad divertida, no como una obligación académica más. "A mi mamá le gusta mucho leerme y hace que los libros suenen divertidos porque usa distintas voces", cuenta una niña en un estudio sobre hábitos lectores. Darle vida al cuento, cambiar las voces, el ritmo, usar efectos de sonido y movimientos, convierte la experiencia en algo memorable. "Para mí, no se trataba sólo de los libros, era cómo mi mamá me leía y captaba mi atención", añade otro testimonio.
Crear un ambiente propicio es también esencial. Tener un "rincón del lector" en casa, un lugar cómodo, privado y personal donde los niños tengan todo lo que necesitan para sentirse bien, puede marcar la diferencia. Pero no solo eso: los libros deben estar al alcance de la mano del niño. Si no hay libros en las estanterías del salón o en los dormitorios, a ningún pequeño se le va a ocurrir que entre las muchas cosas que puede hacer, una de ellas es coger un libro y ojearlo. Y aquí los padres no tienen por qué arruinarse: los libros de segunda mano, las ventas de garaje o las bibliotecas públicas son una fuente inagotable y económica de tesoros literarios.
Uno de los consejos que más repiten los expertos y los propios niños es el de dejarles elegir. "Deje que los niños escojan lo que les interese a ellos. Cuando era pequeño, siempre elegía libros de dinosaurios. Mi papá me los leía. Escogía cualquier libro y él lo leía, sin importar lo difícil que fuera", cuenta Brian, un joven lector. La elección es una gran motivación. Si el niño siente que el libro es suyo, que responde a sus intereses (ya sean dinosaurios, princesas, coches o animales), es casi seguro que querrá leerlo. Si, por el contrario, la elección viene siempre impuesta por el adulto, el libro puede convertirse en un enemigo.
Leer juntos debe ser, ante todo, un momento de acercamiento y demostración de cariño. "Principalmente, lean a la antigua. Abracen a su hijo mientras leen. Uno de mis recuerdos más preciados es cuando mi mamá me leía a la noche en la cama y me quedaba dormido en sus brazos", recuerda Taurean. Esa conexión afectiva es el pegamento que une la lectura al placer y la seguridad.
Para los más pequeños, la hora de ir a la cama es un momento especialmente apropiado. Sentar al niño en el regazo, permitirle que agarre el libro y que ayude a pasar las páginas, son gestos que fomentan su participación activa. Y si el niño pierde interés o tiene dificultad para prestar atención, los expertos recomiendan saber cuándo detenerse.
Unos cuantos minutos de lectura son suficientes. Si el niño no lo está disfrutando, no se debe continuar. Con la práctica y la maduración, el niño podrá sentarse y escuchar por más tiempo.
No hay que temer a la repetición. A los niños les encanta escuchar sus cuentos preferidos una y otra vez. Leer el mismo libro por enésima vez es altamente provechoso para ellos. Les da seguridad, les permite anticipar lo que viene y, a menudo, memorizan la historia y "leen" ellos solos, pasando las páginas y contando el cuento a su manera. Cederles ese turno, dejar que ellos nos "lean" a nosotros, es una forma de validar su creciente competencia y amor por la historia.
Más allá del libro: la lectura como experiencia vital
La lectura no tiene por qué limitarse a las páginas de un cuento. Las revistas infantiles, con sus historias, cómics, ilustraciones y juegos, suponen un estímulo más en el camino hacia convertirse en grandes lectores. Las bibliotecas públicas ofrecen a menudo clubes de lectura infantiles, un momento de ocio y de compartir experiencias con otros niños. Incluso los programas de televisión pueden ser una herramienta si se utiliza el circuito cerrado que muestra las palabras en pantalla.
En última instancia, se trata de rodear al niño de un ecosistema lector.
Conversar sobre lo que se lee, preguntar "¿qué crees que ocurrirá después?" o "¿qué es esto?", relacionar las historias con la vida del niño, son prácticas que integran la lectura en el flujo de la vida cotidiana. Como señala un padre en un foro de lectura: "No imponer algo a alguien es una buena manera de hacer que le guste. Si fuerzas a alguien a hacer algo que no quiere, nunca disfrutará haciéndolo".
El objetivo no es criar pequeños eruditos, sino niños que encuentren en los libros un refugio, una aventura y un espacio de libertad. Y eso, como todo lo que realmente importa en la crianza, se construye día a día, página a página, con un niño en el regazo y una voz que susurra:
"Érase una vez...".
© SomosTV LLC-NC / Photo: © Richland Library


























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































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