El “hambre oculta” en los niños
publisher
mcora
Cada año, el debate sobre cómo acabar con el hambre vuelve a la palestra. Sin embargo, existe un aspecto de la malnutrición que a menudo pasa desapercibido para la mayoría: el llamado 'hambre oculta'. Mientras las imágenes de niños desnutridos en países azotados por la hambruna circulan en los medios, es importante considerar que la malnutrición no siempre es visible a simple vista. Este fenómeno es una preocupación silenciosa pero significativa entre muchos niños durante sus años de crecimiento. Parecen estar bien alimentados, pero carecen de nutrientes esenciales. En los últimos tiempos, se han reportado muchos casos de niños que aparentan estar sanos y consumen calorías suficientes, y que sin embargo sufren diversas deficiencias de micronutrientes, perjudiciales para su adecuado crecimiento y desarrollo.
¿Qué causa estas deficiencias nutricionales en los niños? "No es demasiado difícil encontrar las razones por las que los niños bien alimentados tienen deficiencias de nutrientes", afirma al medio Health Shots la dietista Divya Achrekar, del Hospital Infantil Narayana Health SRCC en Mumbai. Las razones son varias y están estrechamente vinculadas a los hábitos alimenticios modernos.
En primer lugar, están las dietas ultraprocesadas. Actualmente, gran parte de los alimentos que consumen niños y jóvenes son comida rápida y productos procesados que pueden cocinarse y comerse casi al instante.
Estos incluyen snacks, cereales azucarados, bebidas endulzadas, comida rápida y platos preenvasados, que según estudios de Salud Pública Nutricional son altos en calorías, sal, azúcar y grasas poco saludables, pero bajos en vitaminas, minerales y fibra.
En segundo lugar, los hábitos alimenticios selectivos o la alimentación caprichosa son comunes entre los niños pequeños. Si no se abordan, pueden conducir a dietas altamente repetitivas que carecen de variedad, un pilar fundamental de una buena nutrición. Muchos niños consumen solo unos pocos alimentos 'seguros', dejando de lado grupos alimenticios completos como frutas, verduras y alimentos ricos en proteínas, privándose así de nutrientes esenciales.
La comercialización engañosa de alimentos es otro factor clave. Una de las razones principales por las que los niños se interesan más por este tipo de productos es la forma en que se les comercializan. Suele incluir envases brillantes y coloridos con personajes de dibujos animados, lo que hace que las opciones menos saludables resulten más atractivas. Al mismo tiempo, los padres también pueden pasar por alto los altos niveles de azúcar y aditivos en estos productos debido a etiquetas como 'natural' o 'saludable'.
Por último, los estilos de vida acelerados juegan un papel determinante.
Otra razón por la que los padres ofrecen fácilmente este tipo de comidas a sus hijos es que a menudo son muy fáciles de preparar y están listas en minutos, ahorrando tiempo y energía durante sus agendas ocupadas.
Mientras gestionan la escuela de sus hijos y sus propios trabajos, muchos padres no disponen del tiempo necesario para esforzarse en preparar comidas elaboradas para los niños. Esto llena los estómagos, pero a menudo carece de nutrición equilibrada.
Los micronutrientes desempeñan un papel crucial. Incluso deficiencias leves en nutrientes clave pueden tener impactos serios, que incluyen retrasos cognitivos y del desarrollo, un sistema inmunológico debilitado, fatiga y poca concentración, problemas de comportamiento y un riesgo a largo plazo de enfermedades crónicas como diabetes tipo 2, cardiopatías e incluso osteoporosis.
Para contrarrestar esta tendencia, los expertos sugieren que los padres pueden tomar medidas activas. En primer lugar, centrarse en alimentos integrales, priorizando frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras, legumbres y grasas saludables, que proporcionan un amplio espectro de nutrientes. En segundo lugar, fomentar la variedad, introduciendo regularmente diferentes alimentos; un plato más colorido suele contener una gama más amplia de vitaminas y minerales. También se recomienda limitar los alimentos procesados, minimizando los snacks y comidas que vienen en paquetes, ya que una vida útil más larga suele correlacionarse con un menor valor nutricional.
Además, ser un modelo a seguir es fundamental, ya que los niños imitan el comportamiento de los adultos incluso en la mesa. Si ven a sus padres disfrutando de alimentos saludables, es más probable que ellos también los coman sin rechistar. Por último, se aconseja buscar orientación profesional: si hay preocupación por la nutrición del niño, consultar a un dietista titulado puede ser clave, pues a veces pequeños ajustes en las comidas diarias pueden marcar una gran diferencia en el bienestar general del niño.
La nutrición es la base del crecimiento y el desarrollo infantil.
Mientras que acabar con el hambre es una preocupación importante y creciente, también lo es garantizar que cada niño reciba los nutrientes que necesita, claves para una crianza y un desarrollo saludables. No se trata solo de que los platos no estén vacíos; se trata también de las deficiencias ocultas que afectan la salud, el aprendizaje y el crecimiento. Ninguna familia debería tener que elegir entre la conveniencia y la nutrición. Como profesionales de la salud, padres, educadores y responsables políticos, existe una responsabilidad compartida de crear sistemas alimentarios que no solo alimenten, sino que también nutran a los niños.
© SomosTV LLC-NC / Photo: © Saddle Creek Orthodontics

































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































Comentarios