Noticias

Cuando dos más dos era veintidós: el mapa de números que los niños dibujan jugando

publisher

mcora

Hubo un tiempo, borroso en la memoria adulta, en el que la lógica del mundo tenía una geometría distinta. Para un niño que está descifrando el código de lo que le rodea, no hay una razón inmediata para creer que el símbolo '2' seguido de otro '2' signifique algo distinto a '22'. Después de todo, la 'm' con la 'a' suenan 'ma'. La idea de que detrás de cada guarismo hay una cantidad concreta, y de que operar con ellos sigue reglas abstractas, es un territorio que se explora mejor con un mapa lúdico.

El proceso de entender que quedan dos minutos —o ciento veinte segundos— para que suene el microondas, o de internalizar la distancia de dos metros hasta la mesa, comienza con una labor cognitiva compleja.

Investigadores en psicopedagogía llevan tiempo desarrollando herramientas para facilitar ese viaje, partiendo de una premisa evolutiva: el ser humano, como muchos otros mamíferos, aprende jugando.

Un metaestudio reciente del Instituto para las Prácticas Educativas Basadas en la Evidencia de la Universidad de Oregón, que sintetiza los hallazgos de 18 artículos, aporta datos sobre la eficacia de una vía concreta: los juegos de mesa con números lineales.

La profesora investigadora Gena Nelson, del Centro de Enseñanza y Aprendizaje de la Facultad de Educación de esa universidad, lo explica:

"Esta revisión muestra que las sesiones breves de juego con juegos de mesa de números lineales pueden mejorar significativamente las habilidades matemáticas básicas tempranas, como el conteo, el reconocimiento de números y la comprensión de las cantidades". La inversión de tiempo que señala el estudio es notable por su modestia: solo diez minutos de juego con niños menores de siete años pueden tener, según sus conclusiones, beneficios a muy largo plazo.

Muchos de los juegos analizados son de libre acceso y están disponibles en los sitios web de diversas universidades, tanto en inglés como en español. Algunos recursos, como los desarrollados por el equipo de Beth Casey y Eric Dearing en la Facultad de Boston, permiten a los niños aprender a ordenar números, contar y realizar operaciones básicas, abordando tanto la identificación del símbolo como la comprensión de su significado.

El alcance de estos materiales no se limita a los primeros años. Para edades más avanzadas, los investigadores también señalan recursos gratuitos que plantean desafíos más complejos, como los que se pueden encontrar en la Asociación Nacional para la Participación de la Familia, la Escuela y la Comunidad (NAFSCE). Estos juegos, creados por grupos de investigación especializados en educación, buscan ayudar a los niños a seguir avanzando en su conocimiento matemático.

Sin embargo, las implicaciones del estudio trascienden el aprendizaje de las operaciones aritméticas. Gena Nelson aclara la motivación del trabajo: "Elegimos este tema porque las habilidades matemáticas tempranas son un buen indicador del éxito escolar que tendrán los niños en su futuro, y los juegos de mesa con números son fáciles de usar y asequibles". Se trata, además, de una actividad que ofrece a los padres la certeza de estar dedicando un tiempo compartido a algo que reportará un beneficio concreto a sus hijos.

El equipo de investigación está yendo un paso más allá, probando la adaptación de estos recursos para niños con necesidades específicas.

"También estamos probando un conjunto de juegos numéricos originales, libros de cuentos con temas matemáticos y preguntas para conversaciones matemáticas que se pueden utilizar en casa con padres que tienen hijos de entre 3 y 5 años con alguna discapacidad", explica Nelson. La observación clave es que la sencillez estructural de los juegos permite adaptarlos con relativa facilidad a las necesidades particulares de cada usuario.

El objetivo último de esta adaptación es proporcionar herramientas para comprender el mundo y romper barreras antes de que se consoliden. La recepción entre las familias en esta situación ha sido, según la investigadora, muy favorable. "La respuesta de los padres de los niños con discapacidades ha sido abrumadoramente positiva", afirma. Se trata, en el fondo, de dibujar ese mismo mapa de números para todos, asegurándose de que el punto de partida, aunque pueda ser diferente, no determine los caminos que se podrán recorrer después.

© SomosTV LLC-NC / Photo: © G.Nelson-University of Oregon

Comentarios

Leave a Reply

NOTICIAS DESTACADAS